lunes, 16 de noviembre de 2009

Felicitación a una de tantas conformidades

Hace un par de semanas estuve por felicitar la Navidad a todos. Y es que, ¡es verdad! Todo por la calle me incitaba a hacerlo. Se ve que este año con la crisis el espíritu navideño ha despertado antes. Pero ni ganas tenía de hacer un artículo como el de hace un año. Porque ya sabemos que todo esto es lujo innecesario, gastar, presumir, consumir, abusar de nosotros mismos, un sacrificio para nada.
Pero todavía hay algo que no comprendo: ¿por qué, por qué, POR QUÉ, por qué si sabemos todo esto y lo tenemos tan claro, seguimos comportándonos igual? ¿Es que de verdad nos importa lo que vayan a pensar de nostoros, cuando ya sabes lo que pensamos? ¿No es un gesto falso, hipócrita, y lleno de pecado capital (gula, avaricia, soberbia)?

¿No vamos a parar hasta que reventemos, o qué?

Feliz Navidad a todos.